Vuelve a renacer,
retomando fuerzas para no volver a perecer.
Quebrada la muerte quedó,
con los últimos reclamos estivales,
y es ahora,
cuando el frio tiene que llegar cuando un espacio abrigado ofrezco al lector
en este lugar.
Por qué ahora y no renacer antes?
quizá se trata de una flor que sólo florece rozando los albores del otoño,
o porque quizá he pasado un verano de miedo
donde no he tenido ni tiempo de acordarme del blog...
Todo puede ser amigos cocteleros...
Y con qué sorprenderos,
mis exigentes lectores?

Idioteces a la orden del día:

. Hoy, al llegar de nuevo a mi casa después de más de un mes sin aparecer, concretamente, lo que ahora cuento pasó justo después de cenar; me dispuse a lavarme los dientes, como hace cualquier persona que no halla nacido en España, pues cabe recordar que esa higiénica costumbre no está demasiado machacada (de hecho en España es donde, a nivel Europeo, menos pasta de dientes se gasta); bueno, como iba diciendo, en esto que cogí el cepillo, busqué la pasta de dientes, una nueva que yo antes nunca había probado, y al repartir cuidadosamente la cantidad exanta sobre la superficie de mi cepillo, me percaté de que esa pasta no era de menta, si no que no olía a nada, así que me dispuse a arrimar el hocico con el fin de resolver mi duda a cerca de el olor de la misma, y debido a que estaba a oscuras, y no por mera estupidez (aunque en parte sí), ME ESTAMPÉ LA PASTA DE DIENTES EN TODA LA NARIZ.
. Increible pero cierto, pero tranquilos, ya me he limpiado, otras personas quizá la hubiesen rescatado y se hubiesen limpiado los dientes con ella, pero yo, por suerte o por desgracia aún conservo mi cordura, lo que algunos conocen como mi locura.
.
Ahora bien, me contarías tú tu idiotez del día??, piensa que el día aún no ha acabado, aún puedes ser objetivo de una de nuestras crueles muestras de no inteligencia.Tu turno.

Gacias por permanecer ahí, mis amigos cocteleros.